viernes, 17 de marzo de 2017

Estoy perdiendo facultades

Voy perdiendo facultades. Hay cosas que empiezan a escapárseme de las manos. Quiero decir de la sesera. Es lógico, porque cuando uno se acerca a los ochenta años es un deber tener ciertos alifafes. O sea, achaques. Dos ejemplos de mi dificultad para entender algunos asuntos.

Uno, que el alcalde de Cervera de los Montes (Toledo) haya declarado que «sólo las vagas celebran el día 8 de Marzo». ¿De dónde el primer edil –no hace falta decir que es del Partido Apostólico--  ha sacado tan zarrapastrosa idea? ¿Cómo puede llegar a ser primera autoridad local una persona de esa calaña? ¿Es sólo la búsqueda fatigosa de la hipotética notoriedad lo que este cerebro de secano plantea? ¿Es la herencia recibida de sus ancestros, viejos y nuevos? ¿Es el miedo inconfesable de su poquedad intelectual? Otro alcalde, éste realquilado en las entrañas de la Gurtel, ha dicho tres cuartos de lo mismo. En todo caso, remedando a Cervantes: han rebuznado en balde el uno y el otro alcalde.

Otro ejemplo. Dirigentes del PDECAT, los herederos de la vieja Convergència –que Ainaud de Lasarte llamaba Conveniencia--  han afirmado que «Ada Colau es fascista». Ni siquiera el acné juvenil les disculpa. ¿Y estas criaturas son la cantera? Y yo me digo: en nada se diferencian de importantes exponentes  de las Nuevas generaciones Apostólicas que manifiestan el mismo parecer. Tan sólo en que unos beben Calisay y otros Licor 43.  El primero, oriundo de Arenys de Mar; el segundo es cartagenero.