martes, 31 de mayo de 2016

Goethe aconseja al PSOE




Pedro Sánchez le ha echado arrestos a la cosa catalana. Ha planteado un pacto político bilateral con Cataluña que reconozca su singularidad y mejore su autogobierno, que sería incluido en la futura Constitución española. Digamos que esa propuesta no figura en el manifiesto electoral del PSOE, recientemente aprobado por el Consejo federal del partido. Ahora bien, ¿cuánta  esperanza de vida tiene dicha propuesta? No parece que los poderes fácticos del partido se encuentren cómodos con ella. De hecho la poderosa federación andaluza ya ha sacado los colmillos avisando de su antipatía. Y, con toda seguridad, en los cenáculos y sinedrios del PSOE será la comidilla para ponerle la proa a Pedro Sánchez. Y alguien habrá que, desde las mismas filas socialistas, le preguntará a Sánchez aquello tan castizo como «de lo mío, qué». Así es que ya veremos hasta qué punto el candidato la mantiene durante la campaña. La palabra dada y la necesidad de demostrar que no es un pronto obligan al candidato a mantenella. Aunque, sabemos desde Francesco Maria Piave que la retórica tiene artificios para demostrar que lo dicho y lo redicho son tan versátiles como la pluma al viento. E di pensier.   

Ahora bien, algo parece claro: con esta iniciativa Sánchez se distancia de Ciudadanos que, toda referencia a Cataluña en la orientación que se plantea, es considerada como la bicha. Lo que no le va tan mal al candidato socialista en la campaña, aunque le complica las cosas para una hipotética investidura posteriormente. Y, ni qué decir tiene, parece indicar que no piensa coincidir con el Partido apostólico antes del parto, en el parto y después del parto. Sin embargo, objetivamente la propuesta no sería mal vista por Podemos y sus amigos, conocidos y saludados. Pero a todos estos, Sánchez está dedicando una serie de contundentes cogotazos, vengan o no a cuento.

Hay, no obstante, quien se empeña –tal vez con escaso fundamento--  en mostrarme lo siguiente: lo que intenta Sánchez con esta iniciativa es parar la parábola descendente del PSOE o, en el mejor de los casos, provocar un leve repunte que, aunque fuera insuficiente, indicaría que se ha frenado el viaje de Orfeo al infierno. Sea como fuere, les respondo a estos arbitristas de taberna, citando al Fausto de la potente versión castellana del maestro  José María Valverde: «Lo que se necesita, no se sabe; lo que se sabe, no se puede usar».





lunes, 30 de mayo de 2016

Preguntas a un desconocido: la manifestación del domingo en Barcelona





Quisiera saber qué pito tocaba en la cabecera de la manifestación barcelonesa del sábado una representación de Convergència democrática de Catalunya. Me interesa la respuesta porque es conveniente saber si los organizadores han tenido, por decirlo educadamente, un exceso de hospitalidad melindrosa.  Lo decimos porque sabemos de antiguo que estar acompañado en la primera fila de una marcha es una forma, entre otras, de inducir a confusión.

Ayer, en efecto, miles de personas –convocadas por los sindicatos confederales y otras organizaciones cívicas como, por ejemplo, la Assemblea Nacional Catalana--  recorrieron las calles más famosas de la ciudad en apoyo de los derechos sociales. Pronto se vio que el grito predominante era a favor de la independencia de Cataluña que ahogó el carácter social  al que estaban llamados formalmente los manifestantes. De donde fácilmente se puede inferir que, por ejemplo, el protagonismo sindical no estuvo a la altura de lo que previamente era el eje central del llamamiento. O puede que en los preparativos de la marcha no hubo una negociación clara de los objetivos de la misma. O, ¿quién sabe?, que hay quien se ha acostumbrado a ser la fiel infantería de otros objetivos, que siendo legítimos no son los prioritarios ni siquiera los que figuran con letras de mármol en el proyecto sindical. 

Pues bien, mira por dónde Convergència democrática de Catalunya puede, como las partículas de la física quántica, estar simultáneamente en dos sitios a la vez: usando la  motosierra contra los derechos sociales y protestando contra sus propias políticas. CDC o el bosón de Higgs.


domingo, 29 de mayo de 2016

Transformaciones en el trabajo y movimiento sindical. Propuestas para una renovación necesaria




Nota editorial.  Este blog pone en conocimiento un documento elaborado por el profesor Beltrán Roca Martínez (Fundación Alternativas). Tiene interés para los sindicalistas, analistas laborales, dirigentes empresariales y, desde la política, quien quiera disponer de un punto de vista fundamentado sobre el sindicalismo y las transformaciones del trabajo. Vale.  

Este Documento de Trabajo parte de la consideración de que el sindicalismo en España se enfrenta a importantes retos, muchos de los cuales amenazan su misma supervivencia. La actual crisis económica y las transformaciones de amplio alcance en los planos productivo, empresarial y socio-político han modificado radicalmente la arena sobre las que las organizaciones de trabajadores desarrollaban tradicionalmente su acción colectiva. Este informe incluye en primer lugar un diagnóstico general de dicha situación. Analiza la evolución de los sindicatos en España desde la década de 1970 y cómo su papel y estrategias han ido evolucionando conforme a la estructura de oportunidades políticas y la implantación de un capitalismo flexible homólogo al de otros países del entorno. Posteriormente incluye un estudio sobre las debilidades y fortalezas de los sindicatos en España, que constituye la base para el siguiente apartado de carácter propositivo.

Este trabajo recoge posteriormente una ambiciosa batería de propuestas para las organizaciones sindicales, estructuradas en torno a tres grandes ejes: estructuración interna, política sindical y social, y acción en la empresa. En relación a la estructura sindical se propone: democratizar la estructura interna; reforzar el control interno de los representantes y la transparencia; y modificar el sistema de financiación para evitar irregularidades y dependencia. En relación a la política sindical y la acción social las propuestas son: revisar críticamente la política sindical de concertación; tomar medidas hacia un "sindicalismo de movimiento social" y fortalecer alianzas con otros actores de la sociedad civil; poner en práctica campañas de organising en sectores laborales con bajo nivel de afiliación; innovar en las formas de acción colectiva; mejorar la estrategia de comunicación social; reorientar la prestación de servicios a afiliados y trabajadores; y apostar por la economía social y del bien común. Finalmente, en relación a la acción en la empresa, se propone: incrementar la intervención en las pequeñas y medianas empresas; promover la participación directa y activa de los trabajadores; y apostar por la negociación flexible.

Estas propuestas han sido elaboradas a partir del estudio de experiencias en otros países industrializados avanzados, donde las políticas neoliberales se han aplicado con mayor dureza, trastocando los pilares sobre los que se sustentaba el poder sindical. Las experiencias de nuevos movimientos sociales y el sindicalismo radical o redes de solidaridad de trabajadores que operan en los intersticios del sistema de relaciones laborales, también han sido de inspiración para la redacción del apartado propositivo.

Tanto el análisis como las propuestas del informe tienen el objeto de aportar algunas luces al debate social, hoy muy presente, sobre las posibilidades y medios para revitalizar el movimiento sindical. No son pocas las personas que piensan que los sindicatos se encuentran hoy ante un callejón sin salida, y reclaman cambios para devolverles el papel social que le corresponde. Se parte, por supuesto, de la idea de que la vigorosidad de las organizaciones obreras es aún hoy un elemento fundamental para consecución de un nuevo modelo social basado en la redistribución, la justicia social, la equidad y la sostenibilidad. Los científicos sociales, entre otros actores, tenemos una parte de la responsabilidad para que dicha empresa llegue a buen puerto.



jueves, 26 de mayo de 2016

La renovación del conflicto social: la «huelga circular».



¿Acaso no ha llegado la hora de renovar la forma de ejercer concretamente el conflicto social? Lo insinuamos porque el sindicalismo confederal corre el riesgo de convertirlo en mera rutina. Cierto, lo importante es proceder gradualmente a una profunda renovación del sindicalismo, pero entiendo realísticamente que ello comporta especialmente una puesta al día también de las formas de ejercer el conflicto: lo uno y lo otro son indisociables. Con lo de “gradualmente” quiero dar a entender que no se puede estar a la espera de que llegue un momentum  en el que se decrete desde arriba  que a partir de dicho momento ha empezado ya la renovación del sindicato. Esta se irá concretando como suma de elementos y situaciones de novación de lo anterior.

Esta meditación viene a cuento por las informaciones que nos vienen de Italia y, concretamente, las huelgas de la Función pública por la renovación del convenio colectivo nacional. El estilo de la huelga de estos días en el sector es similar al de otras ocasiones en otros ramos de la producción y los servicios. Es concretamente así: la federación convoca una huelga general que se va haciendo en diversos días por territorios. O sea, pongamos un ejemplo: el lunes en el Lazio, el martes en el Piemonte, el miércoles en la Toscana, el jueves en la Emilia, el viernes en el Véneto, y así sucesivamente. Lo que mantiene en vilo la exigencia de los huelguistas durante una serie de días a la contraparte y produce una tensión mediática sostenida. De hecho este estilo no es una novedad, viene de tiempos lejanos. Lo que no está reñido, por supuesto, con la convocatoria y realización, cuando se cree oportuno, en un solo día.


Entiendo que ganaríamos siguiendo esa técnica en nuestro país. Ciertamente, habrá quien diga que lo fundamental es renovar el ejercicio del conflicto social. Nada que objetar por mi parte. Pero la experiencia italiana (que ocasionalmente la ponen en práctica los alemanes) merece especial atención y estudio por nuestra parte. No sobra lo de ayer, pero es conveniente añadir nuevos estilos que no solo no se confrontan con ellos sino que, sobre todo, los complementan y mejoran. La huelga circular es un ejemplo de tantos que convendría explorar. 

miércoles, 25 de mayo de 2016

Podemos y Venezuela



La arquera Laia: su autor es Josep Maria Rovira--Brull



Primer tranquillo

A los expertos en casquería mediática de la cosa política se les atribuye exageradamente una capacitación profesional que, a la hora de la verdad, es pura filfa. Pongamos que hablo de los estrategas que diseñan el corpus de los mensajes electorales, consejeros áulicos del argumentario que se envía desde la sala de máquinas a los círculos concéntricos y excéntricos de su respectiva tribu política.

Siguiendo las enseñanzas del filósofo santaferino Juan de Dios Calero podemos clasificar tales mensajes en propios (aquellos de uso particular) y compartidos (esto es, los indistintamente usados por casi todos al pie de la letra).  De momento, no nos extenderemos en los primeros, pues de ellos ha hablado sabiamente mi amigo Paco Rodríguez de Lecea en su entrada “Se buscan estrategas para campaña electoral” (1). En todo caso, mi amigo les aconseja gratuitamente que «los viejos trucos ya no sirven, se percibe una necesidad imperiosa de renovar el atrezzo», que es toda una  orientación en regla para que, por lo menos, las semanas que vienen se nos hagan más llevaderas.

Segundo traquillo

Así es que vamos a ocuparnos brevemente de los mensajes compartidos, especialmente al atinente de las cosas de Venezuela que, de manera indiferenciadamente sobada, martillean contra Podemos y sus diversas cohortes. Dispensen mi atrevida hipótesis que, aunque probable, no está demostrada: da la impresión que los estrategas desconfian de las promesas electorales de sus respectivos merinazgos, y para tapar esa impresión centraran el mensaje atacante en la supuesta relación entre Podemos con el bolivarianismo venezolano. Lo que sí está suficientemente demostrado es que, sea o no verdad, no tiene vínculo con las cosas de comer en España.

Así las cosas, tengo para mí que los estrategos no han percibido una novedad realmente visible a quien no tenga la vista torcida o el oído en poder del cerumen. Podemos, de un tiempo a esta parte, ha matizado su posición sobre Maduro hasta hacer irreconocible lo que afirmaba en sus primeros andares. Cada día que pasa los podemitas se alejan de sus primeras «ideas muertas» sobre el particular para mayor perplejidad de sus atacantes que no están interesados en ver lo que se mueve en Podemos. Siguen la celtibérica dogmática del mantenella y no enmendalla, que rige el cuchitril del ropavejero.

Nota bene:  los nervios son de tal calibre que hasta un hombre elegante, sofisticado y templado, Josep Borrell, ha perdido los estribos. Cierto, no ha hablado (todavía) de Maduro, como padre espiritual de los podemitas, pero ha arremetido contra, contra, contra «los comunistas». Pero, alma de Dios, ¿acaso ignoras que los comunistas no tuvieron nada que ver en lo de Abengoa? Pepe, no te va la lógica viuda




lunes, 23 de mayo de 2016

Olla de grillos y estelades



Homenaje al doctor Joaquín Aparicio Tovar, de extremeña natío.

Cataluña es una olla de grillos, posiblemente de la familia de los Gryllus bimaculatus. De un lado, los ex convergentes brincan aceleradamente en búsqueda de una nueva rosa de Alejandría en forma de partido tras desguazar el viejo bajel bergantín; de otro lado, la coalición inestablemente gobernante, Junts pel Sí, un conjunto de retales sin zurcir, se ve acosada por la CUP que debate si continúa con el llamado pacto de estabilidad parlamentaria o lo tira al sumidero. Y como no hay dos sin tres, ERC –que comparte con los neo convergentes el Diari Oficial de la Generalitat--  aprovecha la menor ocasión para atizarle sus socios alguna que otra patada en la cruz de sus leotardos.

En resumidas cuentas, la vida política catalana está interiorizada en los asuntos domésticos de las mayorías parlamentarias cuyo quehacer se concreta en neutralizarse los unos a los otros. Sólo están aparentemente de acuerdo cuando se trata de desviar los problemas hacia Madrit. Un Madrid institucional que rabiosa y gratuitamente pone palos en las ruedas para engordar el conflicto; pero, también un Madrid, donde la Judicatura desactiva el conflicto –véase, por ejemplo, el reciente asunto de las estelades--  que (fuentes fidedignas me lo explican) ha provocado la desilusión de no pocos enragés de las diversas familias gubernamentales de Cataluña. ¿Por qué? Porque esperaban el triunfo de la delegada del Gobierno madrileño, y de esa manera poner una muesca más en el Memorial de Agravios. Entre paréntesis: en las covachuelas de Junts pel Sí hay gente muy indiscreta. Y como diría Mayra Gómez Kemp: «Hasta aquí puedo leer». Sólo daré una pista: algunos viejos rockeros de antaño me explican ciertos secretillos, seguramente para hacerse perdonar la excursión personal que les ha llevado a vestir sus nuevos hábitos seglares.

Primera conclusión: en la batalla de las estelades han perdido estrepitosamente los ultras de allende el Ebro y los indígenas enragés. O, por mejor decir, la caspa y la brillantina. Mientras tanto, como diría el ingeniero Manuel Gómez Acosta: Cataluña sin industria energética. Y lo argumenta en http://www.cronicaglobal.com/es/notices/2016/05/cataluna-sin-industria-energetica-38585.php



domingo, 22 de mayo de 2016

Adiós, Convergència, adiós





La militancia convergente estaba convocada ayer para optar entre la refundación  de Convergència democrática de Catalunya  o crear un nuevo un nuevo partido. Sabemos el resultado: ganaron por un 67 por ciento de las papeletas que indicaban la creación de otra organización frente a un 33 por ciento de continuistas. Es una victoria clara, aunque los contrarios son una no despreciable cantidad. En todo caso, tal vez ese 33 por ciento tenga dos componentes: los que intuyen que la refundación suele tener, por lo general, el final previsto de dejar las cosas en el mismo lugar y quienes saben que es un planteamiento estético para disimular el moho acumulado. Así pues, la mayoría ha optado por enviar al ropavejero los viejos blasones de sus cuarenta años de vida.

De hecho, Convergència necesitaba dar un giro. La conmoción que provocó el escándalo de la familia del Viejo Patriarca fue mayúscula. Por lo tanto, había que aplicar la dogmática política, que fue cantada por Pepe Marchena: «la mancha de la mora con otra verde se quita». Mantener el nombre tradicional, aunque refundado de Convergència, era insistir en la mancha de la mora. Era mantener a Rebeca de Winter que, aunque desaparecida de la escena tal como la retrató sir Alfred Hitchcock, permanecía como oblicua referencia. Más todavía, no era sólo borrar la memoria financiera del anciano patriarca sino su zigzagueante política: de un lado, la parábola descendente de Convergència, ya separada de Unió, que iba perdiendo consensos electorales; y, de otro, la recolocación en el panorama del secesionismo, exigía que la verde borrara los lamparones de la mora.

El tiempo dirá que itinerario le espera al nuevo partido. No le será fácil pues ahora su tradicional electorado se encuentra desigualmente repartido en otros caladeros territoriales y sociales. La neo convergencia ya no sería exactamente el partido atrápa-lo-todo (catch-all party) de antaño sino de tapas variadas mirando siempre de reojo el menú invertebrado que propone Esquerra republicana de Catalunya.

En suma, mientras las cosas se van moviendo –adiós, Convergencia, adiós--  sospecho que todo está abierto en Catalunya. Incluso les mongetes amb botifarra pueden sufrir una considerable transformación.


Radio Parapanda.— Manuel Gómez Acosta en http://www.cronicaglobal.com/es/notices/2016/05/cataluna-sin-industria-energetica-38585.php.    Donde la habla de la farfolla de la política energética de Cataluña)


sábado, 21 de mayo de 2016

Cuando el adversario es Podemos



La  fraseología política tiene unos convencionalismos  que la lógica formal no contempla. Incluso el lenguaje campechano tiene sus normas que tampoco se parecen al blablableo de la mayoría de la zoología política. Sería largo de explicar las razones de ello, así es que lo dejaremos para m mejor ocasión. En todo caso, podemos decir que la forma de hablar de la mayoría de los políticos se caracteriza por disponer de una lógica viuda.

De momento vamos a centrarnos en un ejemplo de la distorsión conceptual del lenguaje político, tomando como ejemplo a Gabriel Rufián, cabeza de lista de Esquerra Republicana de Catalunya en las pasadas elecciones generales y, con toda seguridad, repetidor en este nuevo proceso electoral. Algunos de sus allegados le tienen por una persona culta, muy instruida y así nos lo hacen llegar. Nosotros no lo ponemos en duda: la Universidad Pompeu Fabra es muy exigente y no conceden título alguno a ningún zote.

Comoquiera que nunca hemos cruzado palabra con Rufián, no estamos en condiciones de paladear su retórica habitual sea de mostrador de bar o de terraza al aire libre. Así debemos recurrir a unas declaraciones extensas que ha concedido a La Vanguardia. Cliquen y vean: Tenemos relaciones cordiales con gente que nos enviaría a prisión”  (1). De esta manera el curioso lector verá que no tenemos el feo vicio de sacar las cosas de su contexto.

A nuestro hombre se le pregunta: «¿Quién es el adversario en estos comicios?». Su respuesta: «Podemos. En ERC ya aspirábamos a ganar en las anteriores elecciones. Eso comportará que la campaña será más política que ideológica y hay que hacer ver a la gente que los de Podemos son tan republicanos y de izquierdas como nosotros, pero con la diferencia de que nosotros podemos».  Caballerosamente Rufián, antes de entrar en otras consideraciones, admite que los podemitas son «tan republicanos y de izquierdas como nosotros», aunque no consta que los de Iglesias se reclamen orgánicamente republicanos y de izquierdas. Digo caballerosamente porque Rufián, al menos no reclama para sus parciales, el monopolio del republicanismo ni ser de izquierdas. Dicho lo cual, veamos hasta qué punto funciona la «lógica viuda» de este político cultivado que se ha expresado en estas declaraciones en su lengua habitual, el castellano.

No vemos relación entre la segunda frase («En ERC ya aspirábamos a ganar en las anteriores elecciones»), que indudablemente se relaciona con las pasadas elecciones, y la frase siguiente («Eso comportará que la campaña será más política que ideológica y hay que hacer ver a la gente que los de Podemos son tan republicanos y de izquierdas como nosotros»).

Aunque sólo sea por conocer mejor a este personaje sugiero que se relean y se pongan en relación ambas frases, que dichas así son un ejemplo concreto de lo que hemos dado en llamar lógica viuda. Cabe suponer que Rufián no se ha atrevido a intercalar entre ambas un dato de cierto interés: que la coalición en la que figuraba Podemos en Catalunya ganó las elecciones  y sacó a ERC cerca de nueve puntos de diferencia. Pero la viudez de la lógica de Rufián exigía silenciar tan insignificante dato. Porque, de recordarlo, significaría que no tiene sentido alguno la última frase de las declaraciones, o sea: «pero con la diferencia de que nosotros podemos». Tal como si hubiera dicho que era de noche y, sin embargo, llovía: el ejemplo más excelso de la tan repetida lógica viuda.

En todo caso, algunos habrá que loen la retórica de este caballero. Entonces, me refugio en la melancolía de mi niñez. Mi madre adoptiva que era beata de misa diaria y que coleccionaba novenas a granel me dijo en cierta ocasión: «No sabes lo que te has perdido. Don Luis en su sermón nos ha dicho no sé qué del ´chisporroteo del fuego´». Don Luis era conocido como  El Dormío, porque anestesiaba al cuerpo feligrés con una retórica que ya la quisiera para sí fray  Gerundio de Campazas





jueves, 19 de mayo de 2016

La CEOE y el empleo fijo




1.-- En no pocas ocasiones nos hemos referido a la necesidad de que el sindicalismo confederal español proceda a su auto renovación. O lo hace o –como dijo el mismísimo Toxo-- «se lo llevará el viento de la historia». Vale decir que el primer dirigente de Comisiones Obreras no parece estar suficientemente acompañado, ni de palabra ni en los hechos, por sus propios parciales. 

2.--  Joan Rosell, presidente de la mineralizada CEOE, se ha dirigido nuevamente urbe et orbi clamando por la total descomposición del trabajo: «el empleo fijo es un concepto del siglo XIX». No parece que el presidente desconozca cómo era el trabajo y el empleo en dicho siglo, pues en su biografía consta –aunque no demuestra--  que se licenció en Ingeniería industrial por la Universidad Politécnica de Barcelona. En otras ocasiones le hemos oído personalmente decir que es doctor en Ciencias Económicas, y esta titulación no consta en su currículo oficial. Sea como fuere, sería imprudente decir que nuestro hombre es un indocumentado. Así pues, a este caballero le atribuimos, con razón o sin ella, que está al tanto de los acontecimientos y situaciones del siglo XIX.

3.--  No obstante, soy capaz de apercibirme de lo siguiente: con este empresariado orgánico no vamos a ninguna parte. Y, dicho sea de paso, puede producirse la auto renovación del sindicalismo, pero si no se opera algo similar en las organizaciones empresariales seguiremos dando vueltas sin ton ni son. Porque a Joan Rosell y sus merinazgos sólo le interesa el poder omnímodo, esto es, sin controles en el trabajo que cambia y ejercer la «violencia del poder empresarial», una formulación que dejó escrita, a principio de los noventa, un jovencísimo Antonio Baylos: léase Derecho del trabajo,  modelo para armar (Trotta, 1991).

4.--  La opción que ha tomado la CEOE, no sólo en España, ha sido ésta: hay que poner freno al universo de los derechos sociales (como primer paso a los democráticos), ya que creen ideológicamente que son un mecanismo que obtura la acumulación de capital que, en su opinión, requiere esta fase de innovación y reestructuración de los aparatos productivos y de servicios. Con lo que el siglo XIX es ´su modelo´, dada la ausencia de derechos, poderes y controles del movimiento de los trabajadores y del sindicalismo en el centro de trabajo. Un siglo XIX donde el trabajo tenía un vínculo débil con la política.

En síntesis, Rosell no se refiere al modelo de empleo que existía en el XIX sino al paradigma general de minusvalía política y social «del trabajo». En aquellos entonces a las organizaciones obreras, sociales y políticas, les faltaba mucho pelargón.

5.--  Pues bien, comoquiera que nos encontramos ante una exuberancia de significantes vacíos (sea esto lo que quiera que sea)  propongo otro más para que no se diga: «Queridas izquierdas, a ver si nos espabilamos». Y lo completo con una sugerencia a ustedes, las izquierdas de ayer y las de hoy: «¿Hace una lectura de Bruno Trentin, por ejemplo, La ciudad del trabajo en http://metiendobulla.blogspot.com.es/?



miércoles, 18 de mayo de 2016

Ese Otegi en el Parlament de Catalunya



En la foto, José Luis López de Lacalle


Hoy ha sido recibido en el Parlament de Catalunya Arnaldo Otegi por la presidenta Carme Forcadell. Si un servidor estuviese en dicha casa, aunque fuera de bedel, me iría a mil kilómetros para no sentir malos olores. Pido excusas por el tópico: ni olvido, ni perdono. El caso es que dicho caballerete visita el Parlament sin haber pedido perdón a las víctimas de ETA ni haber declarado públicamente que la sangrienta actividad de esa banda criminal no tuvo justificación.

Siempre me  conmovieron las personas que fueron acribilladas, frecuentemente con un tiro en la nuca, y espero que me comprendan todos ustedes si firmo que la que me sumió en una enorme tristeza fue la de José Luis López de Lacalle a quien conocí muy directamente (1).  López Lacalle fue padre fundador de Comisiones Obreras, un sindicalista templado; querido y respetado por sus compañeros de trabajo. Era implacable contra ETA. Fue uno de los primeros que se tiró a la calle –junto a mis amigos Ramón Ormazábal, Tomás Tueros, David Morín …--  contra el terrorismo, convocados por el Partido comunista de Euskadi, en manifestaciones que congregaban a cuatro y el cabo. Era cuando en el País Vasco había mucho silencio. No, no eran unos suicidas sino sembradores de esperanza.

López de Lacalle, mi amigo, recibió un tiro el 7 de mayo de 2000 en la puerta de su casa. Tenía 62 años. ¿Su ´delito´?: defender la paz y la democracia. Gracias a mi tocayo José Luis, este Otegui pudo visitar ayer el Parlament de Catalunya. Y ser agasajado por quienes le dieron la mano.

Ustedes dispensen: un servidor no se habla con aquellos que tienen el cerebro en poder del gatillo de las pistolas.


martes, 17 de mayo de 2016

¡Que vienen los comunistas!




Editorial.--  Cada vez que soplan –o parece que soplan--  vientos de cambio aparece un espantajo en forma de comunismo. Quienes atribulados por la posible pérdida de un cierto cacho de poderes perciben un posible cambio de tortilla sacan de sus entrañas lo peor de su caverna contra los comunistas. Ahora, no hay por qué extrañarse, en campaña electoral vuelve a sonar el lúgubre grito de secano: «A por ellos, que son de regadío» como antaño se repitió contra el Humanismo, la Ilustración, el liberalismo y la democracia. Mayoritariamente viene desde los viejos púlpitos de las covachuelas de los poderes fácticos del hombre del Cromagnon y desde su visible caspa. Pero también alguna que otra nueva brillantina se incorpora, desde su sobrevenido secano, a la demolición de lo que fue, pero ya no es. Se trata, así las cosas, de corromper la Historia (perfectamente en mayúsculas) por parte de quienes se aconchaban  para corromper económica, moral y políticamente el país.
Menos mal que, desde la inteligencia, aparecen voces cuerdas, interesadas moral e intelectualmente en dejar las cosas en su sitio. Uno de ellos es Jordi Borja, que ha pedido la palabra y ha dejado y enseñado lo que sigue en su artículo de hoy, titulado ¿Comunistas?.  Aquí tienen ustedes el texto. Estúdienlo y saquen las conclusiones pertinentes. Es una sugerencia de un servidor de ustedes, José Luis López Bulla.    
Escribe Jordi Borja
«No hay comunismo pero renace el anticomunismo. Los líderes de la derecha, el PP y Ciudadanos, y también el PSOE pero más discretamente, se escandalizan ante la hipotética posibilidad que los “comunistas” y otro “extremistas” lleguen al poder. Y anuncian grandes males, no se sabe cuales. ¿De qué y de quienes tienen miedo? El “comunismo”, identificado con el sistema soviético, ha desaparecido, solo pervive su caricatura en Corea del Norte, pues en Cuba está en una transición sin posible vuelta atrás. En Europa occidental, los partidos comunistas hace décadas que se integraron en los sistemas políticos de democracia representativa y los más importantes, en especial el francés y el italiano, formaron parte de gobiernos en todos los niveles del Estado. El PC francés, bajo la presidencia socialista de Mitterrand, y el PC italiano derivó como Partido Democrático, está en la Internacional Socialista, integró a una gran parte de la Democracia Cristiana y gobierna Italia. Los distinguidos personajes que denuncian el peligro comunista en España suponemos que no se refieren al comunismo internacional inexistente sino al español y al catalán. Y utilizan el término comunista no como un concepto que se puede entender con sus virtudes y defectos sino como un insulto. Cuando Rajoy o Rivera se refieren al comunismo parecen inspirados por Carrero Blanco o cualquier ministro del franquismo. Lamentable y, además, inútil.
»¿Hay una fuerza política comunista en nuestro país? ¿Los que son o fueron comunistas son una amenaza para las libertades y el progreso? Las izquierdas nuevas o renovadas pueden considerarse más o menos radicales o moderadas, pero sus programas, declaraciones o formas de hacer política son más propias del liberalismo progresista y de la socialdemocracia clásica. Con algunos rasgos de los movimientos sociales similares a todos los países europeos o americanos. A los que se añaden los herederos del comunismo forjado en el antifranquismo y arraigado en el movimiento obrero y ciudadano y en las universidades y en los sectores culturales y profesionales. Aportan realismo y experiencia y en su pasado, como en el presente, llevan consigo un ADN profundamente democrático. ¿O acaso no fueron los militantes comunistas luchadores por la democracia, las libertades y la reconciliación nacional y su acción, pacífica y muy costosa, aceptada por amplias capas de la población? Más que temor o inseguridad, la cultura política de los comunistas herederos del antifranquismo es una garantía de orden democrático y de cambios para las mayorías sociales.
»Pesar el término “comunista” referido al PSUC y al PCE como un insulto es indigno. Se les denominó “el partido” y fue la organización política más presente y con más iniciativa desde finales de los años 40 hasta la muerte del dictador. Miles de militantes y centenares de dirigentes y cuadros pasaron por las cárceles, el maltrato policial, el exilio, la clandestinidad. No fueron los únicos, pero sí los más numerosos. Estuvieron en múltiples frentes y casi siempre liderando la resistencia democrática. Fueron respetados por la Iglesia de base y por intelectuales y profesionales cualificados que no compartían las mismas ideas pero admiraban a los militantes comunistas. Jorge Semprún criticó duramente el comunismo de aquella época, pero también siempre manifestó su identificación con los militantes. Líderes políticos e intelectuales de ideología liberal expresaron el reconocimiento al protagonismo de los comunistas en la lucha por la democracia, en la consecución de las libertades políticas y la defensa de los derechos sociales y culturales. La Transición truncada les llevó a una relativa marginación. No pidieron nada a cambio. Y cuando han nacido y se han desarrollado nuevas fuerzas políticas y sociales los apoyan sin ninguna pretensión dirigente. Su cultura política es muy clara: promover la democracia a todos los niveles de las instituciones, la economía, la cultura y la vida social. Y ni esperan halagos ni escuchan los insultos».
Jordi Borja es urbanista.


lunes, 16 de mayo de 2016

Gobierno en la sombra




El PSOE presentó ayer en Barcelona, a pesar de ser el día de San Isidro (labrador), su gobierno en la sombra.   Poco importa que ello no forme parte de las tradiciones españolas. Es más, si se bien se mira, esta novedad puede tener una parte positiva de cara al electorado: el compromiso electoral de dicho partido no queda concentrado en las bondades, reales o aparentes del líder, sino en un equipo. Si esta es o no la intención de Pedro Sánchez es cosa que desconocemos como igualmente tampoco estamos en condiciones de suponer que es simplemente una operación mediática o algo de mayor calado. Que ello forma parte de la campaña electoral es algo tan obvio como legítimo. En todo caso, el formulario del Partido Apostólico no ha tardado en calificarlo como «gobierno en la penumbra» que expresaría su incomodidad por el golpe recibido.

En teoría este gobierno en la sombra, si es coherente con su responsabilidad durante la campaña, podría añadir ciertas dosis de responsabilidad. Por la sencilla razón que su función no es la de acompañar las banalidades, clichés, retruécanos y demás palabrerío de quienes tienen la boca caliente en los púlpitos de la campaña; su función, como indica el sintagma ´gobierno en la sombra´, es la de precisar funcionalmente las medidas de gobierno, concretas, con la menor densidad posible de perifollos.

Pero a nadie se le ha podido escapar lo siguiente: podría ser un mensaje implícito de que: a) este es el futuro gobierno, si ganan las elecciones, y b) lo que indica que el PSOE no piensa, al menos ahora, establecer un pacto de gobierno, ni con Anás ni Caifás. Lo que dado el indicio que nos dan las encuestas no parece probable. De ahí que, tras el resultado electoral, podemos establecer la (poco arriesgada) hipótesis de que esta segunda vuelta tiene los visos de ser tan agobiantemente incierta como la primera.

En resumidas cuentas, lo que en teoría parece ser una novedad positiva, el gobierno en la sombra, se convierte en una potente señal que, a cosica hecha, se ha puesto para avisar que no hay pactos.  No obstante, hasta donde todos sabemos, nada hay definitivamente escrito en las estrellas. Ni siquiera los barones y baronesas tienen el vicio de la omnipotencia.



domingo, 15 de mayo de 2016

Relaciones entre el “centro” y la “periferia” de los partidos




Primer tranco

Dos casos parecen emblemáticos en la complicada relación entre el centro y la periferia de los partidos políticos, como se ha puesto de manifiesto más recientemente con el caso de los pactos electorales. De un lado, los socialistas valencianos han trabajado conjuntamente con Compromís y Podemos con la idea de enhebrar un acuerdo que se tradujera en una lista única para el Senado; desde la dirección federal del PSOE se puso el grito en el cielo, y tajantemente dijeron que ni hablar del peluquín. De otro lado, el acuerdo entre Podemos e Izquierda Unida –que comportaría la inclusión en la lista de Almería del ex general-jefe del Estado Mayor don Julio Rodríguez como cabeza de cartel--  ha sido contestado furiosamente por la organización provincial del partido de Alberto Garzón.

En efecto, no podemos sacar las cosas de madre ya que son dos casos aislados que no conviene sobredimensionar. Sin embargo, partiendo de ello, parece necesario insinuar algunas consideraciones de lo que, amablemente, podríamos titular como una parte de la convivencia en el interior de los partidos y coaliciones.

¿Hasta qué punto hay un exceso de poder en los grupos dirigentes centrales? ¿Hay un determinado grado de cantonalización en las organizaciones territoriales que se confronta con ese hipotético poder central? Si no existe ni lo uno ni lo otro, ponemos punto final y a otra cosa, mariposa. Ahora bien, si tales interrogantes tienen algún fundamento, necesitamos proseguir en estas cuestiones.

Segundo tranco

Partimos de las siguientes premisas: los estados mayores centrales tienden siempre a extralimitarse en sus funciones, siguiendo aquella (antigua) máxima romana de «quien puede lo más, puede lo menos»; las periferias, por su parte, no sólo se resisten a la extralimitación de lo que les viene encima, sino incluso, en no pocas ocasiones, se confrontan contra el ejercicio amparado estatutariamente y, por tanto, legítimo de sus órganos superiores; así como cada centro tiene su periferia, toda periferia es centro de otras periferias, repitiéndose en estos casos las mismas o parecidas tensiones. Se trata de unas tensiones más frecuentes que nunca y tienen que ver, en gran medida, con la pérdida de calcio del partido, cualquiera que sea, y su tendencia, cada vez más acelerada, a ser cuerpos líquidos, en el sentido que Zygmunt Bauman le da a lo ´líquido´. O sea, en la medida que el sujeto, político o social que sea, va perdiendo su carácter mineral, las tendencias a la extralimitación de sus estructuras superiores hacia abajo (sístole) provocan la reacción contraria hacia arriba (diástole). Me atrevo a proponer esta hipótesis:  este comportamiento ya no tiene vuelta atrás, y es ya de poco sentido llamarle conflicto. Una aproximación a resolver estas situaciones, que hasta la presente solían llamarse conflictos, está en nuevas reglas de participación normada, obligatorias y obligantes.

Nuevas normas que, especialmente, delimiten las atribuciones y poderes de cada estructura, sea central o periférica, donde ya no vale la vieja ley de los romanos («quien puede lo más, puede lo menos»), que es una fuente de, ahora sí, conflictos. Lo que, a su vez, exigiría su correspondiente manera de cómo elaborar esas reglas. Y, entre ellas, el establecimiento de quórums razonables para que una consulta sea considerada válida. Nota bene: los quórums deben fijar porcentajes de participación, según la importancia de los temas a decidir, y los quórums para validar los resultados de esa participación. Por ejemplo, no es admisible, en buena lid, que la abstención –máxime cuando se llama a la militancia a pronunciarse--  sea superior al cincuenta o sesenta por ciento  y dicha consulta sea considerada válida. Una consulta que está viciada por un alto nivel de abstención, que supera en mucho la mitad del censo, es auto invalida en sí misma.

Tercer tranco

Ya se ha dicho la antipatía que nos produce esa práctica política del «quien puede lo más, puede lo menos». Mientras se mantenga, explícita o implícitamente, los partidos políticos serán un problema para sí mismos. Y, por extensión, para la vida política general. Porque se acaba configurando un sistema cesarista o bonapartista que socaba los cimientos del edificio democrático.


jueves, 12 de mayo de 2016

Los “expertos sindicales” en los clústers de proveedores de Inditex en el mundo




Los “expertos sindicales” en los clústers de proveedores de Inditex en el mundo. Una  nueva concreción de derechos sindicales para avanzar en la dignidad del trabajo en la industria mundial de la confección


Escribe Isidor Boix

La reciente visita que hemos realizado a Turquía (Turquía 2016 - Informe sindical)  ha permitido avanzar en la puesta en práctica en este país del acuerdo firmado pocos días antes en Bruselas (Expertos sindicales - Nuevo Acuerdo con Inditex - Comunicado para crear la figura del “experto sindical”. 

La firma en noviembre de 2015 del Acuerdo Marco con H&M por parte de IndustriALL Global Union significó un paso importante en la “contractualización” de la política y la práctica de Responsabilidad Social empresarial en la industria mundial del vestido, dejando de ser el de Inditex (firmado en 2007) el único del sector. En el mismo sentido hay que valorar el Acuerdo de Bangladesh de 2013, suscrito por 200 marcas de esta industria, “de prevención de incendios y para la seguridad de los edificios”, y el ACT de 2015, suscrito por 20 de las grandes marcas de la ropa, impulsando la negociación colectiva entre sus principales proveedores y los sindicatos locales en cada uno los países donde se concentra la producción de estas marcas, con una primera experiencia en marcha en Camboya.

Ahora se ha dado un nuevo paso en este sentido con la firma el 25 de abril en Ginebra por parte del Presidente de Inditex, Pablo Isla, y del Secretario General de IndustriALL Global Union, Jyrki Raina, (en el marco de la “Conferencia de Alto Nivel” sobre el trabajo decente en las cadenas de suministro de esta industria) de un Acuerdo para un esquema de trabajo que hemos designado como “expertos sindicales”. En 2010 y 2012 se avanzó ya en tal concepto en sendos Protocolos de desarrollo del Acuerdo Marco de 2007, incorporados luego al texto renovado de este Acuerdo Marco en 2014, que abordaron problemas prácticos detectados en la aplicación del mismo, particularmente en relación con  los derechos de intervención de los sindicatos de cada uno de los país en los que se fabrican los 1.000 millones de prendas anuales de las marcas de Inditex.

Este Acuerdo, denominado de “expertos sindicales”, tiene por objetivo facilitar esta acción a través de la designación por parte de la Federación Sindical internacional “IndustriALL Global Union” de cuadros sindicales cuya tarea sea la de coordinar el seguimiento, por parte de los sindicatos de cada país, de la aplicación del Acuerdo Marco, es decir el pleno ejercicio de los derechos fundamentales del trabajo en los centros de trabajo del mismo.

Para entender el marco de trabajo para la “coordinación” por parte  de los “expertos sindicales” deben tenerse en cuenta los derechos para la acción sindical ya establecidos en el entramado de acuerdos firmados estos años con Inditex y que en esencia son:
-          Conocimiento de la cadena de producción (fábricas de los proveedores con toda sus eslabones de posibles subcontrataciones) en cada país,
-          Derecho de acceso sindical a estos centros de trabajo, independientemente del nivel de sindicación de los mismos
-          Conocimiento del plan de auditorías para poder presentar informes y propuestas al respecto y/o estar presentes en su desarrollo
-          Intervención en todos los conflictos que se planteen en los centros de trabajo del país, así como en los planes de corrección establecidos para corregir los incumplimientos detectados del Código de Conducta, las violaciones de los derechos del trabajo
-          Desarrollo de seminarios de formación en torno al Acuerdo Marco y los Convenios de la OIT, y su relación con la legislación del país, según el formato piloto iniciado en Turquía en 2013: dos seminarios en paralelo, uno sindical con trabajadores (elegidos por sus compañeros en las empresas no sindicalizadas), y otro con directivos de las mismas, con una sesión conjunta final para poner en común y debatir sus conclusiones
-          Todo ello complementado por una relación regular de los sindicatos de cada país con las oficinas de Inditex en el mismo, particularmente con sus responsables de RSC en ellas
-          En el acuerdo ahora firmado se establece asimismo que Inditex asumirá los costes concretos para el desarrollo de esta función de coordinación, asumiendo por su parte IndustriALL Global Union el control de su adecuación a la actividad desarrollada

Conviene tener en cuenta además que se trata de derechos concretos de acción sindical aplicables en los 46 países en los que se extienden las 5.780 fábricas, con 1.417.521 trabajadores, que en 2015 trabajaron en la fabricación de las prendas de las marcas de esta multinacional española de la industria del vestido y complementos. Como primeros objetivos se han fijado la designación de tales expertos en los denominados “clusters” industriales, es decir en los países o zonas geográficas en las que se concentra el grueso de la producción para las marcas de Inditex, es decir: Portugal, Marruecos, Turquía, India, Bangladesh, China, Vietnam-Camboya y Brasil-Argentina.

Para entender las propias dimensiones de este acuerdo, articulado con el conjunto de los acuerdos ya suscritos con Inditex por la Federación Sindical Internacional, conviene subrayar que nuestro principal problema en estos momentos es ser capaces de su aplicación efectiva, encontrando y/o formando para ello suficientes cuadros sindicales para que asuman esta función.

Con esta experiencia sindical, desde IndustriALL Global Union se pretende también dar un impulso a la actividad sindical en cada país que pueda incidir en primer lugar en toda la industria del vestido, la primera en muchos de ellos, y a su través en la de todos los sectores económicos de los mismos.      
     
Sacado del http://iboixblogspot.com

Todos los partidos son responsables (de lo que sea)





Por lo general, la mayoría de los medios de comunicación tienen la piel excesivamente fina. Cada crítica que reciben –o incluso cualquier observación— es tolerada en clave de fastidio y, según cómo, suele ser recibida como un ataque a la libertad de prensa. Una libertad de prensa asimétrica a la libertad de opinión de quien matiza, se confronta e, incluso, ataca democráticamente lo dicho por el medio. Ahora se ha puesto de moda una nueva gilipollescencia: se considera bolivariano a quien intenta sonrojar a tal o cual medio. De hecho da la impresión que los únicos sujetos que gozarían de la libertad de expresión son los mass media. Pero hace tiempo que vamos viendo que no es oro todo lo que reluce, más bien es oro del que cagó el moro.

Por ejemplo, en las informaciones periodísticas y radiofónicas de hoy se reincide en que, a tenor del desacuerdo entre los partidos políticos, «todos» los partidos son responsables de la falta de acuerdo. Este fue, como es sabido, el latiguillo retórico contra la ausencia de pacto para formar gobierno tras las elecciones generales de diciembre. Y, de manera redundante, también se abusó de ese argumentillo cuando no se llegaba a un acuerdo en distintos procesos de negociación de los pudorosamente llamados agentes sociales. «Todos son responsables» que ya se ha convertido en un fetiche de los libros de estilo de las redacciones, en una Vulgata obligada y obligatoria.

Sin embargo, un servidor advierte que hay gato encerrado en ese mantra. Porque esconde, a sabiendas y queriendas, la responsabilidad –de quien sea--  en la ausencia de pacto o en la dinamita que se ha puesto –por quien sea--  para que no se produzca el acuerdo. No obstante, nos vamos percatando de igual manera que ese «de quien sea y por quien sea» no es inocente. Es decir, la responsabilidad de la política instalada queda subsumida en ese «todos los partidos». Y de aquí se refuerza la garrula tradición nihilista de que todos son iguales, los tristemente famosos perros que son iguales pero que se diferencian solo por sus collares. Otro concepto científicamente falso, porque no es igual un fiero bóxer que un chihuahua.  

Definitivamente, hay responsables al por mayor y otros, tal vez, al por menor